Qué calefacción es mejor

Si eres seguidor de la serie Juego de Tronos te sonará esta frase: “se acerca el invierno” o como dirían en su versión original “Winter is comming”. Por eso debemos prepararnos para la llegada del frío y en Zetelek te vamos a dar algunos consejos para que sepas qué calefacción es mejor según tus necesidades.

Sistemas de calefacción económicos

Aunque es importante saber que para encontrar el sistema de calefacción más económico para nuestro hogar deberemos de tener en cuenta diferentes factores, que te detallamos en este artículo más adelante, podemos decir que hay algunos sistemas y/o tipos de calefacción que por norma general son más baratos que otros.

Encontrar el sistema de calefacción más económico es toda una aventura, dado que tenemos una gran cantidad de opciones donde elegir, todas ellas con una serie de ventajas e inconvenientes. En función de esto deberás elegir aquel sistema que mejor se adapte a tus necesidades y mejor te permita ahorrar en tu factura.

Sistemas de calefacción económicos

Tipos de calefacción más baratos:

Calefacción de gas natural:

Este sistema, consiste en una caldera de gas natural que calienta el agua y la envía a los radiadores repartidos por la casa.

Es uno de los sistemas más versátiles, pues es apto tanto para pisos pequeños como para grandes viviendas.

Dado que el precio del combustible gas natural, no es muy elevado si lo comparamos con otros, hace que sea uno de los sistemas de calefacción más económicos. Además, es muy cómodo y eficiente, pues no tienes que preocuparte por almacenar el combustible y el calor te llega casi al instante y de forma homogénea.

El principal inconveniente es que debes vivir en un lugar donde el acceso al gas esté canalizado, y la verdad es que, aunque está presente en gran parte del territorio, todavía hay puntos en los que no llega.

Otro de los inconvenientes es que necesitarás realizar una obra de instalación y deberás sumar los costes de mantenimiento, pues requiere revisiones periódicas de carácter obligatorio.

Calefacción con gasoil y con gas propano:

En zonas rurales o urbanizaciones, en lugares donde no ha llegado la canalización del gas natural, existe la opción de tener calefacción con combustibles como el gasoil (gasóleo C) o el gas propano, que tienen una potencia calorífica superior al gas natural, si bien el funcionamiento con caldera y radiadores es muy similar.

En el caso del gasoil, que se almacena en depósitos y debe rellenarse una o dos veces al año, dependiendo del consumo que se haga y del tamaño del bidón, es una elección menos limpia y más contaminante. La caldera de gasoil no se puede considerar el sistema de calefacción más económico, ya que el precio del combustible ha subido mucho en los últimos años y, además, es un sistema poco eficiente energéticamente.

El gas propano se puede almacenar en el exterior de la casa, en pequeños recipientes o en depósitos, hecho que lo hace un sistema menos seguro que el del gas natural.

Por estos motivos si dispones de una caldera de gasoil o gas propano te recomendamos sumarte al Plan Renueva tu Caldera de Zetelek y cambiar tu sistema de calefacción.

Radiadores eléctricos:

Uno de los sistemas más habituales en cuanto a calefacción eléctrica son los radiadores eléctricos, que pueden instalarse en las paredes de la vivienda o bien ser portátiles e ir desplazándolos según la estancia que se quiera calentar.

En este sentido, la instalación es sencilla, no excesivamente costosa y no requiere gastos de mantenimiento. Los radiadores eléctricos resultan una buena opción en pisos pequeños y bien aislados, para que sean eficientes, y en lugares donde los inviernos no sean especialmente fríos.

Puedes instalar estos radiadores en las estancias que quieras de tu vivienda sin necesidad de obras, ni caldera ni tuberías; simplemente debe haber un enchufe para conectarlos a la corriente eléctrica. Con los emisores termoeléctricos puedes ahorrar energía gracias a que llevan un termostato y un programador que ayudan a obtener una temperatura constante y homogénea. Su inercia térmica (una vez apagados siguen emitiendo calor durante horas) los convierte en uno de los sistemas de calefacción eléctrica más eficiente (necesita menos energía para calentar) y, por tanto, económica.

Lo que sí debes tener en cuenta con este sistema es que quizás debas revisar la potencia que tienes contratada para que sea suficiente y no te salten los plomos.

Suelo radiante:

El sistema de calefacción por suelo radiante consiste en calentar los espacios mediante tuberías de agua caliente. Estas pueden calentarse mediante una caldera o mediante resistencias eléctricas que circulan bajo el suelo y distribuyen el calor uniformemente por todas las estancias.

A pesar de que requiere una inversión inicial bastante elevada, aporta un aislamiento térmico que puede hacerte ahorrar en calefacción significativamente (entre un 10%-30%).

Hay que añadir una ventaja estética y funcional: el suelo radiante es invisible, no habrá radiadores en medio, por lo que podrás aprovechar mejor todos los rincones de tu hogar.

El suelo radiante está especialmente recomendado para climas fríos, con temperaturas bajas en invierno y destinados para viviendas de residencia habitual, ya que son más eficientes si no se interrumpe su funcionamiento.

Bomba de calor:

La bomba de calor es, en realidad, un sistema 2 en 1, ya que en verano va a permitirte disfrutar del aire acondicionado. En cuanto a este sistema de calefacción eléctrico, el coste de su instalación no es excesivamente elevado y no requiere de obras: es rápido y barato.

Ahora bien, si te estás planteando utilizar la bomba de calor para calentar tu vivienda ten en cuenta que va a ser una calefacción más económica y eficiente en lugares con climas cálidos, con menor consumo térmico y eléctrico. En pocos minutos tu casa va a estar a una temperatura confortable.

Calefacción por aerotermia:

La aerotermia es una energía renovable que aprovecha la energía existente en el aire y la transfiere hacia el interior de las casas para ofrecer tanto calefacción como refrigeración y agua caliente sanitaria.

A parte de los beneficios medioambientales de lo que supone un sistema de calefacción por aerotermia, debes saber que es la forma más barata de tener calefacción si nos fijamos únicamente en el precio del kWh. Es decir, si no tenemos en cuenta otros factores como la instalación, los costes fijos o el mantenimiento.

Calefacción por biomasa:

La calefacción por biomasa, utiliza materia orgánica como fuente energética y resulta de las más económicas y sostenibles.

Adaptar tu caldera a la tecnología de la biomasa va a suponerte un ahorro del 40% en combustible. Las calderas de pellets (combustible hecho a base de madera), son una alternativa a las calderas convencionales, tanto para calefacción como para agua caliente.

Eso sí, debes tener en cuenta que deberás tener espacio para almacenar el combustible, en un lugar seco donde se conserve en buenas condiciones.

Tipos de calefacción más baratos

Ante toda esta información, surge una pregunta: ¿Cuál es el mejor sistema de calefacción? Veamos.

Mejor sistema de calefacción

Ante esta pregunta, no hay una única respuesta válida para todo el mundo, ya que esto depende de muchos factores, como pueden ser el tipo de vivienda que tengas y sus características, tus necesidades de calefacción y la capacidad de inversión económica que cada persona esté dispuesta a asumir.

¿Qué factores debemos tener en cuenta a la hora de elegir el sistema de calefacción más adecuado para nuestro hogar?

  • El tamaño de la vivienda y número de habitaciones: No es lo mismo calentar un piso pequeño que una gran vivienda.
  • La orientación de la vivienda: la temperatura de la casa dependerá según si está orientada al norte, sur, este u oeste.
  • El sistema de aislamiento que utilice: un buen aislamiento de la vivienda se traducirá en un mejor ahorro energético, pudiendo influenciar nuestra decisión.
  • El uso que vayamos a hacer de esta vivienda: no es lo mismo darle un uso vacacional, de fines de semana o que sea nuestra residencia habitual. Si necesitas calentar todas las habitaciones o sólo una parte de la casa, si estamos todo el día o sólo determinadas horas. Todos estos factores los deberemos de tener en cuenta a la hora de decantarnos por un sistema u otro.
  • La climatología de la zona: no es lo mismo vivir en la costa, con temperaturas suaves que en el interior o en la montaña, donde suele hacer más frío.
  • El precio de la energía: según utilicemos electricidad, gas natural u otros combustibles, dejemos fijarnos en su precio actual y en el futuro.
  • La dificultad de la instalación: si su instalación necesita obra o no y lo dispuestos que estemos nosotros en realizarla.
  • El coste de mantenimiento: si el sistema necesita mucho mantenimiento (revisiones, coste de reparación limpieza, etc.) o casi no requiere mantenimiento.
  • Ahorro energético y eficiencia: es otro aspecto a tener en cuenta, ya que podríamos recibir ayudas por utilizar energías renovables, como la biomasa.
Mejor sistema de calefacción

Como ves, hay muchos factores a tener en cuenta, pues dependiendo de la importancia que nosotros le demos, nos puede convenir un sistema u otro. Puede que tú utilices de forma diferente la energía de tu casa y te convenga un sistema diferente al de tu vecino.

Además, debemos tener en cuenta que no siempre el sistema más usado es el más eficiente. Muchas veces, por no querer gastar en instalación, se escoge método más cómodo, cuando en realidad, a la larga, saldría más a cuenta otro sistema de calefacción. Por lo tanto, no debemos fijarnos tanto en la inversión inicial como en el ahorro energético que obtendremos a largo plazo.

Desde el equipo de Zetelek estaremos siempre dispuestos a ayudaros a escoger el mejor sistema de calefacción para vuestra vivienda.

Sistemas de calefacción de bajo consumo

Ahora que ya conoces los diferentes sistemas de calefacción y cuáles pueden ser los más económicos, dependiendo de tus necesidades, aquí te dejamos algunos tipos de sistema de calefacción con los que además ahorraras energeticamente contribuyendo a la sostenibilidad medioambiental.

Sistemas de calefacción de bajo consumo

Radiadores eléctricos de bajo consumo:

Los emisores térmicos son los radiadores eléctricos tradicionales de siempre, pero han evolucionado mucho en los últimos años alcanzando una gran eficiencia energética. Su funcionamiento consiste en la unión de varios elementos de aluminio, con canales internos donde circula un aceite de baja densidad. Una vez calientes los elementos, el aire en contacto con su superficie se calienta y asciende de forma natural hacia el techo.

Calderas y estufas de biomasa:

Las calderas de biomasa funcionan de forma similar a las calderas convencionales, solo que en lugar de quemar combustible fósil queman combustibles naturales, repartiendo el calor que se origina durante esa combustión al circuito de agua de la vivienda, para la calefacción y agua caliente.

Bomba de calor de bajo consumo:

La bomba de calor funciona debido a un doble cambio de un flujo refrigerante. Es una máquina que tiene dos partes claramente señalizadas, un foco caliente y un foco frío y dependiendo de que quieras (si frio o calor) uno de estos focos deberá aumentar su energía o disminuir su energía.

La bomba de calor es una de las calefacciones de bajo consumo que más evoluciona en los últimos años, además las bombas de calor domésticas no requieren un mantenimiento muy costoso, puede bastar con limpiar el filtro de aire, aunque se recomienda hacerle una revisión periódicamente.

Radiadores de bajo consumo

Desde Zetelek esperamos que esta información te haya servido de ayuda. Si quieres conocer más detalles, nuestro equipo de especialistas en calderas estará encantado de ayudarte, contáctanos.

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